Conociendo
estas Leyes llegaremos a la conclusión de que nada es casual,
que todo obedece a una Ley
Metafísica.
Decía
el maestro Jesús, que no se cae una hoja del árbol sin que
el Padre, a través de sus leyes, lo decrete.
Gracias a este hermoso conocimiento comprenderemos que no
somos una hoja sometida al viento caprichoso de las casualidades.
Nuestro futuro lo forjamos nosotros mismos, de acuerdo a
los pensamientos que tengamos (
Ley Metafísica del Mentalismo).
Nos daremos cuenta que Dios no castiga ni premia a sus hijos,
sino que los ama profundamente alimentándolos con su energía
luz.
Veremos que sus leyes encausan y guían la evolución de sus
hijos, devolviéndoles multiplicadas sus obras (
Ley Metafísica de Causa y Efecto).
Descifrando
el enigma eterno de la evolución, podremos despertar a la
única y verdadera realidad del todo, comprendiendo que "El"
es la única realidad infinita, que tiene todo el poder y
que la vida en su esencia es substancia inmortal, que nada
se pierde o muere, todo se transforma y continua su evolución
(Ley Metafísica de
la Generación).
La
ciencia a través de la tecnología actual ha descubierto
que todo el mundo material está compuesto por átomos y de
acuerdo a la frecuencia en que vibran, se cataloga el tipo
de materia. En la Ley
Metafísica de Vibración o Frecuencia estaba enunciada
esta verdad hace miles de años.
A
través del Principio o Ley
Metafísica de la Polaridad se conocía muchos siglos
antes que la ciencia actual lo descubriera, que todo en
la materia tiene dos polaridades : negativo y positivo ;
frío y calor ; blanco y negro ; alto y bajo ; etc.
Se sabe a ciencia cierta, que nadie puede decir donde termina
el frío y comienza el calor.
La Ley de la Polaridad nos dice que todo es una cuestión
de grados en la escala de los opuestos y que tanto el frío
como el calor, ; el bien como el mal ; etc., son solo cuestión
de grados en su escala y en definitiva son la misma cosa,
las dos caras de una misma moneda.
En
la Ley Metafísica
de la Correspondencia encontramos la solución al enigma
del microcosmos y macrocosmos.
Esta
Ley nos dice que como es arriba es abajo, y que la Ley rige
tanto en el micro como en el macro ; el mundo visible e
invisible.
No hace mucho tiempo que la tecnología humana descubrió
la verdad de esta antiquísima ley hermética. Hoy sabemos
que la parte divisible más pequeña de la materia, el átomo,
se asemeja a un sistema solar con sus planetas (electrones)
girando alrededor del sol (núcleo del átomo).
Por lo tanto, hoy en día nadie puede negar esta verdad.
Las Leyes que rigen el microcosmos (átomos) son iguales
que las que rigen el macrocosmos (sistema solar y universo).
La
Ley Metafísica del Ritmo nos dice que todo fluye y refluye
; que a una época negativa le sigue una positiva. Todo se
eleva y cae. Esta es la Ley del Péndulo y en una oscilación
toca las dos polaridades, pasando por toda la gama de sus
grados.
En el mundo fenoménico vemos actuar esta ley constantemente
a través de la noche y el día ; la elevación de un pueblo
o raza y su posterior caída ; el nacimiento y la muerte
; la guerra y la paz.
La ley física de Newton (gravedad) muestra claramente como
funciona la Ley Metafísica del Ritmo, todo lo que sube tiene
que bajar.